( Siglo I a. C)

 Desde el siglo I a. de J.C., la vestimenta principal de los romanos fue la toga, tanto para las mujeres como para los hombres. Mas tarde; la prenda femenina se llamó palla. La toga era semejante al himation griego, pero más amplia, y media unos 2,5 metros de ancho por 5,2 de largo. Se disponía sobre el cuerpo formando pliegues; un extremo se colocaba sobre el pecho y, atravesando por encima del hombro izquierdo, rodeaba la espalda, volvía hacia adelante pasando por debajo del brazo derecho, de allí tornaba otra vez sobre el hombro izquierdo y se ataba a la espalda.