LOS HOLANDESES

PARTE II DE II

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Soldado mercenario de la ciudad de Gante.

A principios del siglo XVI, por influencia de la moda italiana, dejó de usarse el traje ceñido para dar paso, en cambio, al ancho. Los hombres adoptaron los calzones amplios, con cuchilladas forradas de seda.

El jubón de escote cuadrado se rasgaba por pecho y espalda, horizontal y perpendicularmente, y las aberturas se rellenaban de seda de colores. Las mangas se acuchillaban de la misma manera en hombros y codos, y se ponían faldetas postizas que llegaban hasta las rodillas. El cabello se llevaba cortado por la frente en línea recta y cubierto con una toca ancha. El traje femenino era abierto en el pecho, y las aberturas se cubrían con colores: las mangas estaban llenas de adornos; el borde del escote, guarnecido con un bordado.

En la segunda mitad del siglo XVI, a las alegres modas con sus colores y cuchilladas sucedieron otras de origen español, más rígidas y severas, y de tintas oscuras. Las mangas se hicieron más estrechas y con pespuntes formando dibujos muy originales y variados.

 

 

Dama principal y caballero.